Hacé tu propia huerta: cómo armar tu compost, paso a paso
Paso a paso para armar tu compost en el jardín o en un balde, qué va y qué no, y cómo saber cuándo está listo: la primera nota de nuestra serie para cultivar en casa.

Con esta nota arranca «Hacé tu propia huerta», nuestra serie para cultivar en casa. Empezamos por la base: el compost, un abono gratis hecho con restos de la cocina y del jardín, que puede reducir a la mitad tu bolsa de basura y ayuda a que la tierra arenosa de Cariló retenga agua.
Cómo armarlo en el jardín, paso a paso
• Elegí un lugar a la sombra, donde no se junte agua.
• Armá un corralito con tablas o pallets, con tapa y apoyado sobre la tierra. Mejor si tiene dos partes: una se va llenando mientras la otra se composta.
• Empezá con una capa de secos: hojas, pasto seco, ramitas.
• Sumá encima los restos de cocina, cortados chiquitos, y mezclá.
• Tapá siempre con otra capa de secos: así no hay olor ni mosquitas.
• Revolvé una o dos veces por semana para que entre aire.
• Mantenelo húmedo como una esponja exprimida: ni seco ni chorreando.
Si tenés poco espacio: compost en balde
• Conseguí un tacho de pintura vacío de 20 litros y dos tapas.
• Hacele agujeros de un centímetro en la base.
• Apoyalo sobre cuatro tapitas de gaseosa, encima de una de las tapas: esa tapa junta los líquidos.
• Poné la otra tapa arriba, sostenida con cuatro broches de ropa: entra aire, pero no lluvia.
• Dejalo en un patio o balcón, a la sombra, y cargalo igual que en el jardín: secos, restos, secos.
• Cuando se llena, empezá otro balde mientras el primero termina.
• El líquido que cae a la tapa de abajo no va directo a las macetas.

Si venís solo los fines de semana: juntá los restos en un tachito con tapa en la cocina, no más de dos o tres días. Antes de volver a la ciudad, vacialo en la compostera, tapá con secos y revolvé en cada visita. Como los restos de cocina tienen mucha agua, casi nunca hace falta regar.
Qué SÍ va
• Húmedos o verdes: cáscaras y restos de frutas y verduras; yerba, café y saquitos de té; cáscaras de huevo; servilletas y papel de almacén con restos de comida. Cítricos, pocos y trozados.
• Secos o marrones: hojas secas, pasto seco, ramitas cortadas, cáscaras de frutos secos, papel y cartón sin impresiones ni plástico, aserrín y viruta.
• La medida: por cada balde de verdes, uno o dos de secos.
• Pinocha: poca y mejor triturada, no más del 10% de la pila, porque tarda mucho en descomponerse.
• Lo que sobre de pinocha y poda se puede llevar al Punto Verde Sur (Corbeta Agradable y Arcachón), con un jardinero inscripto en el registro municipal.
Qué NO va
• Carne, pollo, pescado, huesos y grasa.
• Lácteos y aceites.
• Comida cocida (como mucho, un poquito de fideos o arroz).
• Caca de perros y gatos.
• Papel higiénico, pañales, toallitas y trapos de limpieza.
• Colillas, cenizas, medicamentos, plásticos, vidrios y metales.
• Lavandina, insecticidas u otros químicos: matan a los microbios que hacen el trabajo.
Cuánto tarda y cómo saber que está listo
• Tarda unos cuatro a seis meses: más rápido en verano, más lento en invierno.
• Está listo cuando es oscuro y parejo, suelto, huele a tierra húmeda y ya no se reconoce lo que pusiste.
• Pasalo por una malla o una bolsa de cebollas: lo que queda grueso vuelve a la compostera.
• Mezclalo con la tierra de macetas, canteros o huerta.

Problemas comunes
• Huele mal → le falta aire o le sobra agua: sumá secos y revolvé.
• Mosquitas → está muy húmedo: revolvé y dejá siempre una capa seca arriba.
• Muy seco u hormigas → regá un poco.
• Pelusa blanca → son hongos que ayudan: todo bien.
• Larvas en primavera o verano → suelen ser de mosca soldado, que también ayudan.
• ¿Ratas? → no aparecen si no ponés carne, pollo ni pescado.
En las próximas notas de la serie vamos a reproducir flores por gajos y a plantar aromáticas, lechugas (también en agua, sin tierra) y tomates. ¿Ya compostás en tu casa de Cariló? Contanos en Instagram, @elfarodecarilo.
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