Cariló antes de Cariló: cómo se plantó el bosque, quiénes lo hicieron y en qué no coinciden las fuentes
De los médanos vivos de la Estancia Dos Montes al pueblo de calles con nombres de aves: el origen del bosque, con fuentes citadas, fotos libres y las fechas que no cierran.

Cariló tiene un bosque tan cerrado que cuesta imaginarlo de otra manera. Sin embargo, el pueblo nació de un trabajo largo, a pulso, sobre médanos vivos, y las fechas de esa historia no siempre coinciden entre una fuente y otra. Esta nota repasa el origen con la fuente citada en cada dato y, cuando las fuentes se contradicen, lo decimos en lugar de elegir una versión. Las fotos tienen licencia libre o son de dominio público; en cada epígrafe aclaramos cuáles son de hoy y cuáles son de la zona y no de Cariló, porque las fotos antiguas de Cariló que encontramos en la web no tienen licencia libre y no las usamos.
Antes del bosque. Según el sitio Welcome Argentina, la zona era frecuentada por los querandíes, que poblaban la pampa húmeda y llegaban a la costa en busca de pesca. Sobre quién fue el dueño de estas tierras después hay versiones que no se superponen: El Mensajero (2015) cuenta que a principios del siglo XIX Cariló formaba parte de “Los montes grandes de Juancho”, un campo de 70.000 hectáreas de la familia Suárez; la reseña histórica de la Municipalidad de Pinamar presenta a Héctor Manuel Guerrero como sobrino de Felicitas Guerrero y heredero de la estancia Charles; y el Museo Histórico de Pinamar, en “Testigos del Siglo”, dice que su padre, Carlos Francisco Guerrero, heredó Charles y Dos Montes. María Cristina Coccari de Linares, en el sitio de los Amigos del Museo de Pinamar, describe a Dos Montes como una propiedad de 5.171 hectáreas y afirma que “en su costa se erige hoy Cariló”.
Cuándo empezó. La fecha más repetida es 1918: ese año Guerrero heredó la Estancia Charles, según Divisadero de Cariló S.A., y es también el año que dan la Municipalidad de Pinamar, Contexto Pinamar, La Nación (notas de 1999 y 2000) y Coccari de Linares. Pero Wikipedia y Página/12 (2009) hablan de “los años 20”, y el sitio de la desarrolladora Constructora del Bosque sitúa el inicio de la fijación del médano en 1928. Tampoco coincide la edad: Divisadero, Constructora del Bosque y Wikipedia dicen que Guerrero tenía 28 años cuando empezó, pero “Testigos del Siglo” lo ubica entre 1886 y 1953, con lo que en 1918 habría tenido 32. Hasta la fecha de fundación cambia según la fuente: Wikipedia consigna el 3 de diciembre de 1918 y Consorcio Pinamar, el 20 de diciembre de 1918.

Cómo se plantó un bosque sobre la arena. El potrero “Médanos” de la estancia Dos Montes tenía unas 1.700 hectáreas de médanos agrestes, según Contexto Pinamar, que enumera los obstáculos: temporales, hormigas, liebres, escasez de caminos y problemas de transporte. Para frenar la arena se usaron quinchos de ramas de sauce y álamo, y se plantaron pinos, acacias, eucaliptos y cipreses, además de ejemplares de otras partes del mundo (Contexto Pinamar). “Testigos del Siglo” cuenta que Guerrero viajó a desiertos de todo el mundo para conseguir semillas de pastos capaces de detener el movimiento de las arenas y que, por ensayo y error, logró en su vivero de Charles especies adaptables al potrero: “Tardaron 18 años en concretarlo”.


Divisadero de Cariló S.A. agrega la logística: las plantas se compraban en distintos lugares del país y del mundo, llegaban por ferrocarril a la estación Juancho y se ubicaban en el vivero de Charles, a 25 kilómetros de los médanos (La Nación, en el año 2000, habla de 30 kilómetros entre Charles Viejo y Cariló). Se plantaban de 400.000 a 500.000 especies vegetales por año, una cifra que La Nación eleva a “más de 500.000”; la misma nota habla de más de 300 trabajadores. Welcome Argentina resume el resultado: en la década del 40, 1.600 hectáreas de arena convertidas en bosque, con más de un millón de árboles plantados. El blog Estancias del Tuyú recoge otro detalle: Guerrero fue haciendo “una senda forestada, lo que es hoy la avenida Constancia, hasta llegar a orillas del mar”. Contexto Pinamar y Wikipedia coinciden en que los viveros se cerraron en 1970.

Cuándo llegó al mar. Acá las fuentes se separan más: Welcome Argentina dice que “hacia 1926” Guerrero “logra su sueño”; Divisadero de Cariló S.A., que en 1928 la plantación llegó a la orilla del mar; Coccari de Linares, que el bosque llegó a la costa en 1930; La Nación (2000), que alcanzó el mar en 1934; Constructora del Bosque y Consorcio Pinamar, que fue en 1935; y Contexto Pinamar, que en 1936. “Testigos del Siglo” habla de 18 años de trabajo, que contados desde 1918 darían 1936. No elegimos una: son seis fechas distintas para el mismo hito.


Los carros. El transporte de las plantas era a tracción a sangre, y también acá los datos difieren. La Municipalidad de Pinamar habla de carros tirados por 8 caballos; el blog Estancias del Tuyú los describe como “carretones o chatas tirados casi siempre por siete caballos, con ruedas de madera”, que viajaban “con sus panes de tierra a través de los montes y lagunas”; y Coccari de Linares dice que en 1918 Guerrero empezó a plantar a 4 kilómetros de la playa “con 10 carretones y una tropilla de 110 caballos de refresco”. No son necesariamente versiones opuestas (una cuenta caballos por carro y otra la flota entera), pero la cifra de tiro no es la misma. Para ubicar la época, la foto de los automóviles entre Juancho y Gesell en los años 30 y la del carro “La Bonita” en el Pinamar de los 40 muestran cómo se viajaba y se llevaba gente por esta costa.

Los primeros habitantes y pioneros. Con Guerrero trabajaron unos 300 colaboradores, según La Nación (1999). Entre los nombres que se conservan está el de Igor Bucharsky: Coccari de Linares lo describe como “un ruso blanco con su familia” que “se instaló para fijar la arena con pastos y árboles de todas partes del mundo”, y “Testigos del Siglo” dice que Guerrero lo contrató en 1918. En el epígrafe de una foto de “La casita de Bucharsky”, Estancias del Tuyú cuenta que “Igor era quien trabajaba con las chatas” y que “ordeñaba a la mañana y su esposa hacía el desayuno”. La nieta Teresa Guerrero de Cibert le contó a La Nación en 1999: “Cuando se empezó a forestar estos médanos, mi abuelo salía a caballo desde Charles”. Otro dato de la estancia: según “Testigos del Siglo”, Carlos Francisco Guerrero, el padre, contrató al paisajista Carlos Thays para parquizar el casco; La Nación (2000) data el diseño del casco original de Charles Viejo en 1918.

La Casa Grande. Divisadero de Cariló S.A. dice que la casa principal, “Divisadero” o “Casa Grande”, sobre el médano frente al mar, se inauguró en 1948. “Testigos del Siglo” la atribuye al arquitecto Federico Achával y la da por terminada en 1947; y explica el apodo: era la más grande de las construcciones que había. Según el sitio Vivi Pinamar, un Cristo de madera estuvo durante años frente al mar junto a la Casa Grande y hoy está en los jardines de la capilla. Héctor Manuel Guerrero murió en 1953 (Coccari de Linares, La Nación) y Coccari lo resume así: “Fue el primero en pintar de verde los médanos”.
El loteo y las primeras casas. En 1941, según El Mensajero, Guerrero le encargó al arquitecto Santiago Sánchez Elía un anteproyecto de 600 hectáreas con calles, pequeños lagos y zonas para vivienda, comercios, hoteles, deportes, cancha de golf e iglesia. El loteo llegó después: “Testigos del Siglo” y Contexto Pinamar lo ubican en 1960 (los cuatro hermanos Guerrero fundaron Ruralco e iniciaron los loteos), mientras que La Nación (1999) cuenta que las primeras parcelas se subdividieron 12 años después de la muerte de Guerrero, es decir, hacia 1965. En 1964 se proyectaron doce sectores con las calles trazadas por los bajos para salvar los mejores árboles (Divisadero de Cariló S.A.), con el estudio de Carlos Gillone y Asociados, el primero en proyectar en la Costa el tendido subterráneo de electricidad y teléfono (El Mensajero). Las parcelas medían unos 1.100 metros cuadrados según Divisadero y 1.200 según El Mensajero. “Las primeras casas construidas pertenecieron a las familias Locai, Ballestrini y Badaracco”, dice “Testigos del Siglo”.
Los nombres de las calles. Las paralelas al mar llevan nombres de aves y las perpendiculares, de plantas (Página/12, 2009). Sobre quién los eligió también hay dos versiones: Coccari de Linares dice que Beatriz Guerrero, “la hija del fundador”, les puso nombres de pájaros y árboles en orden alfabético; “Testigos del Siglo” cuenta que la señora Beatriz les puso nombres de pájaros a las calles paralelas al mar y que su hijo mayor, Juan Francisco, eligió nombres de árboles para las transversales.

La capilla. El anteproyecto de 1941 ya reservaba lugar para una iglesia (El Mensajero). La que existe hoy es la Capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Carpintero y Acacia, obra del arquitecto Alberto Vivot, construida íntegramente en madera sobre el boscoso médano “de los diez hijos”, según El Pionero (2018). Ese médano fue donado por Pinamar S.A., dice El Pionero; por Cariló S.A., dice “Testigos del Siglo”. En el jardín descansan los restos de Héctor Manuel Guerrero y de su esposa, Ernestina Quesada Pacheco de Guerrero (Guía de Playa), y hay un Paseo del Rosario de Beatriz Vivot, nieta del fundador, con los misterios pintados en mosaicos (Secretaría de Turismo de Pinamar). Para no confundirla con otras capillas de la zona: la que levantó Domingo Repetto, con casa para los sacerdotes, pertenece a la historia de Ostende —“Testigos del Siglo” lo cuenta junto a su donación de madera para el muelle de esa localidad—, y la Municipalidad de Pinamar anota que desapareció por el abandono y las tormentas de arena.

¿Y el faro? Quien busca un faro en esta franja de la costa llega al Querandí, que está a unos 30 kilómetros de Villa Gesell según el sitio Faros del Mar. Hubo una baliza desde 1916 y la torre, de mampostería, 54 metros y 276 escalones, se puso en servicio el 27 de octubre de 1922 (Faros del Mar; Wikipedia, que cita al Servicio de Hidrografía Naval). Es decir que ya guiaba a los barcos unos cuatro años antes de la fecha más temprana que las fuentes dan para la llegada de la plantación al mar (1926). Su nombre viene de los querandíes y significa “hombres que untan con grasa”, según Faros del Mar.

La ruta y el aislamiento. Según El Mensajero, en 1970 se pavimentó la Ruta 11; Divisadero dice que “alrededor de 1970 se completó la apertura”. Antes, según Divisadero, el viaje desde Buenos Aires llevaba unas 10 horas; El Mensajero habla de “alrededor de 12 horas”, con 40 kilómetros de tierra desde General Madariaga y seis tranqueras. Hoy se hace en menos de cuatro horas, coinciden las dos.
De Madariaga a Pinamar y la protección del bosque. Según Wikipedia y Welcome Argentina, el 1 de julio de 1978 empezó a funcionar el municipio de Pinamar, con lo que Cariló, que dependía de General Madariaga, pasó al nuevo partido. Contexto Pinamar recuerda que en 1998 se sancionó la Ley provincial 12.099 de paisaje protegido y que en 2006 la Ordenanza 3361/06 reforzó la protección ambiental. En ese bosque implantado, el investigador Lucas M. Leveau estudió las comunidades de aves en un trabajo de 2023 publicado en Ecología Austral.

El nombre y una frase. Cariló es una voz mapuche que significa “médano verde”: cari, verde, y ló, médano (Welcome Argentina; Wikipedia). Una frase de Teresa Guerrero, descendiente del fundador, recogida en “Testigos del Siglo”, cierra bien este recorrido: “Cariló no tiene dueño, se pertenece a sí mismo. Espero que las generaciones que vienen lo respeten y lo valoren por sobre cualquier interés económico que tengan en él”. Y según La Nación (1999), el principio que guio a Guerrero fue otro: “el árbol sería lo más alto y más arriba sólo se verá el sol”.
Fuentes consultadas. Municipalidad de Pinamar, “Historia” (pinamar.gob.ar/historia); Divisadero de Cariló S.A., “Historia” (divisaderodecarilo.com.ar/historia); Contexto Pinamar, “La forestación de Cariló: la historia detrás del médano verde” (contextopinamar.com/forestacion-de-carilo); El Mensajero, “Nacimiento de Cariló” (diario-elmensajero.com.ar, nota 201582112172); Museo Histórico de Pinamar, “Testigos del Siglo” (telpineduca.telpin.com.ar/MuseoHistoricoDePinamar/testigos3.htm); María Cristina Coccari de Linares, “Historia del Partido de Pinamar” (amigosmuseopinamar.com.ar/historia-pinamar-coccari); blog Estancias del Tuyú (estanciasdeltuyu.blogspot.com, entrada sobre Charles y Dos Montes, 2010); La Nación, “Con Guerrero comenzó todo” (3/11/1999) y “Charles Viejo, la estancia donde se gestó el bosque de Cariló” (17/1/2000, Martín Rodríguez Yebra); Página/12, Graciela Cutuli (29/11/2009); Welcome Argentina (welcomeargentina.com/carilo/history.html); Constructora del Bosque (constructoradelbosque.com/carilo-la-historia); Consorcio Pinamar (consorciopinamar.com/carilo); Wikipedia, artículos “Cariló” y “Faro Querandí”, usados solo como punto de partida; Faros del Mar (farosdelmar.com, Faro Querandí); El Pionero, 28/6/2018; Guía de Playa y Vivi Pinamar (capilla); Secretaría de Turismo de Pinamar (pinamar.tur.ar); Leveau, L. M. (2023), Ecología Austral 33(2), 337-350.
Fotos. Todas con licencia libre o de dominio público, vía Wikimedia Commons. Dunas entre Villa Gesell y Cariló, foto de Fernando de Gorocica (CC BY-SA 3.0, 2014). Automóviles de Juancho a Gesell, años 30, autor desconocido (dominio público). Pinamar en los años 40: colocando plantines en las dunas y plantando espartillo para fijar médanos, autor desconocido (dominio público, difundidas por La Nación). Valeria Guerrero en el carro “La Bonita”, Pinamar, hacia 1940, autor desconocido (dominio público). Retrato de Carlos Thays, anterior a 1910, anónimo (dominio público, archivo Thays). Capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, foto de Dario Alpern (CC BY-SA 3.0). Calle de tierra del bosque, foto de Fedeghi (CC BY-SA 3.0). Faro Querandí, foto de Anadiez (CC BY-SA 4.0).
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